Educación tradicional y educación modernizada.
La educación básica en México ha tenido cambios significativos en los últimos años, en el caso de Educación Preescolar y de Educación Secundaria actualmente se está aplicando el segundo año de la Reforma a sus Planes y Programas de estudio. Uno de los aspectos que se abordan en los Planes y Programas de estudio de Secundaria es el aprovechamiento de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) (SEP, 2006). En el caso de Telesecundaria se viene haciendo uso de las tecnologías desde el momento de su fundación en el año de 1968, al hacer uso de la televisión para presentar y abordar los contenidos temáticos dentro del aula.
Papert habla de dos tipos de maestros, ante las nuevas tecnologías, a los que llama “instructores” y “anhelantes” (Papert, S. 1995), los primeros continúan con una actitud tradicionalista ante el proceso educativo y los otros, por el contrario, buscan las alternativas para cambiar y mejorar su práctica docente y con ello el aprendizaje de los alumnos.
En este punto coincido con lo expuesto por Papert, hay maestros que continúan trabajando de forma tradicionalista y utilizan los medios tecnológicos como transmisores de conocimientos. El hecho de usar medios tecnológicos en la escuela no significa que se propicie una educación modernizada, pero ¿qué sería una educación modernizada?, si partimos de que la educación tradicional da pie a la transmisión de conocimientos y reproduce una comunicación unidireccional y acrítica (Kaplún, M. 1997), entonces la educación modernizada contempla otras formas, modelos, metodologías y procedimientos didácticos para la generación del aprendizaje, además la comunicación que se propicia es dialógica y de retroalimentación entre docente – alumnos, alumnos – docente, alumnos – alumnos y docentes – docentes en ambientes de aprendizaje colaborativo.
En el caso de la Telesecundaria, junto con la Reforma se está llevando a cabo el segundo año de implementación del Modelo Renovado, en este se contempla, además del uso del televisor, el uso de otras TIC. Ello no quiere decir que se esté llevando a cabo una educación modernizada, sin embargo con este Modelo puede propiciarse, pues en él se considera al docente como parte de la comunidad de aprendizaje.
Si bien la utilización de medios tecnológicos como recursos de apoyo en el proceso educativo abre diversas formas de acceder al conocimiento, no concuerdo con la idea que expone Papert al decir que una “Máquina del Saber” modificará las relaciones de los niños con el conocimiento (Papert, S. 1995); mas bien considero que las máquinas ya existentes han cambiado esa relación, pero el meollo del asunto es cómo se da esa relación con el conocimiento, qué se hace con ese conocimiento, es decir, para qué le sirve al niño o alumno ese conocimiento.
Los alumnos de Telesecundaria cuentan con diversas máquinas, herramientas y materiales para acceder al conocimiento: televisor, videos, computadora, CD´s interactivos, programas computacionales, audios, programas que se transmiten por red satelital, entre otros; en esos otros se hallan los libros que utilizan los alumnos y maestros. En la idea de Papert al cuestionar el leguaje escrito y la educación escolarizada como formas tradicionalistas de aprender, aún con la Renovación del Modelo de Telesecundaria estamos dentro de ese modelo tradicional, según Papert, pero es difícil no tener contacto con el lenguaje escrito, aunque no sostengo que sea el único medio para acceder al conocimiento. Dada esta cuestión volveríamos al punto de que no es en sí los medios sino cómo usarlos, para qué y qué hacer con el conocimiento que adquirimos.
No podemos descartar tampoco el hecho de aprender de y con los otros, ya que una máquina del saber no nos proporcionaría la parte humana de convivir y aprender de y con los demás.
Vida cotidiana. La realidad en las escuelas.
Sandra, como muchos maestros de Telesecundaria, se enfrentó a la Reforma y al Modelo Renovado con la experiencia teórica de una capacitación express, además como la mayoría de nosotros, sino es que todos, fuimos educados y accedimos al conocimiento por medio de una educación tradicional. Pero por el contrario de muchos maestros ella ha logrado, junto con sus alumnos, un importante avance en la forma de llevar el proceso educativo en su salón de clases, ya no es la maestra poseedora del conocimiento, claramente se visualiza un gran trabajo colaborativo entre sus alumnos y ella, donde éstos planean las clases, debaten, crean, son críticos, llevan una comunicación dialógica y saben cómo hacer uso del conocimiento adquirido; aunado a ello, como un plus a su educación, saben hacer uso de las tecnologías.
En este proceso de “saber qué hacer con el conocimiento” maestros y alumnos, ante la Reforma educativa, están desarrollando competencias para utilizar las tecnologías y aplicar los aprendizajes a la vida cotidiana dentro de la escuela y en la sociedad.
¿Cómo podemos darnos cuenta del cambio?, en primer lugar es importante mencionar que en esta Reforma los maestros y alumnos no se encuentran solos, de ahí la importancia de las relaciones humanas y del trabajo colaborativo; y aunque hay maestros que se resisten a cambiar sus estilos de enseñanza y siguen, pese a las tecnologías y sus maneras de usarlas, con una forma tradicional que en lugar de desarrollar y fortalecer competencias subyugan a los alumnos a reproducir información y memorizar contenidos. Sin embargo hay evidencias, como el caso de Sandra, de maestros que están dispuestos a cambiar, que se preocupan por que se cumplan los fines de la educación que se pretenden con la Reforma.
Es cierto también que no en todas las escuelas se cuenta con los materiales y medios tecnológicos que se requieren, que ello pone en desventaja de sobre manera a estos estudiantes y maestros, pero no es pretexto para continuar con estilos tradicionales de la enseñanza y aprendizaje; al contrario del Modelo Pedagógico anterior de Telesecundaria, en el Modelo Renovado se da la posibilidad y la flexibilidad de utilizar materiales alternativos para acceder al conocimiento, desarrollar y fortalecer competencias mismas que conllevan a saber cómo utilizar el conocimiento en la vida cotidiana.
Para concluir, es necesario reflexionar que si se utilizan los medios tecnológicos de manera crítica y creativamente (Kaplún, M. 1997), si se hace uso de la escritura como medio de expresión y no sólo como medio de transmisión y reproducción de información, si se considera el aprendizaje cooperativo y colaborativo en las aulas, si hay disposición al cambio por parte de los docentes, los fines de la educación que se pretenden con la Reforma pueden llevarse a cabo; además se formarán seres humanos que convivan en una sociedad con las competencias que esta demanda.
Referencia documental
Kaplún, Mario. (1997, junio). De medio y fines de comunicación. Chasqui. Revista Latinoamericana de Comunicación 58,1- 4. En
Papert, S. (1995). La máquina de los niños. Replantearse la educación en la era de los ordenadores. Capítulo I. Barcelona: Paidós.